La etapa de El Soplao fué una de las que peor se me dieron, vamos, que acabé roto…
Voy a descansar unos días por razones que os contaré cuando retorne al teclado, es un receso para ordenar ideas.
Pero antes os pongo una fábula que mi amiga Angie me pedía en su último comentario… pensé que era una fábula de Samaniego pero no, es de LA VIDA ES SUEÑO, de Calderón de la Barca, ahí os la pongo para que nos demos cuenta de que a veces, siempre, hay otros que están en peores circunstancias que nosotros…
La foto está sacada de internet pero la historia que os digo es esta…

Cuentan de un sabio que un día
[Fragmento de La vida es sueño]
Pedro Calderón de la Barca
Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Quejoso de mi fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
Piadoso me has respondido.
Pues, volviendo a mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tú alegrías,
las hubieras recogido.

A esto me refería… a este tipo de asfalto… las botas las quema, eso si. Por estas alturas aún tenía ganas de tocar la gaita… y la toqué…. igual ese aire que solté extra me habría venido bien al final, SEGURO.
Bueno, a mi me da lo mismo un terreno u otro siempre y cuando haya variedad, no todo asfalto y todo monte… en esta etapa estaba bien combinado… demasiado bien …. empiezas a hacer zig-zag subiendo… primero por asfalto… depués por monte…

Nuestro amigo Ernesto es un “todo terreno” y le da igual subir pendientes que zigzaguear…
Cuando miras para arriba y ves hormiguitas te planteas “¿que hago aqui?, si soy un torpe” , pero cuando miras hacia atrás ves que no eres un torpe, eres uno mas de un gran grupo.. es como aquella fábula del sabio que recogía hierbas…
La siguiente foto es la última de esta etapa… estaba yo bueno como para seguir sacando fotos… despues de esta ascensión por carretera llegamos a un pueblo, creo que era Caviña, el anterior donde estuvimos con la anciana era El Barcenal, pues bien, despues de que una amable señora cargase mi botella de agua… tira para arriba por camino de cabras… y a partir de ahí ya no había apoyo de ambulancias ni de nada asi que… o te retiras o … hasta el final. Legué pero… matao.

“Voy a ver que hace toda esta gente en mi pueblo…”

Y la buena señora bajó a ver que pasaba… los crucenos tenemos la costumbre de hablar con la gente, siempre se aprende, y si es de alguien mayor… no sé exactamente que fué lo que hablaron pero a buen seguro que cuando la joven de la foto le comentó a donde ibamos a la mente de la anciana le vendría a la memoria las minas de El Soplao… y seguro que hasta conocío gente que trabajó en ellas… joer, como me enrollo…
Venga, que queda mucho camino por hacer aún, que la mañana no ha hecho mas que empezar… ja, esto lo digo ahora, si llego a saber lo que quedaba por delante habría ahorrado mis charlas, chistes y bromas… me habría venido bien ahorrar energía… pero mi condición de “hablador” no me dejaba…
Bien, a partir de aqui… subir por asfalto ¿es mejor el asfalto que el monte? … eso va en gustos, dicen que el asfalto quema mas… tal vez, pero al menos tienes menor riesgo de sufrir un esguince o una torcedura… y después del asfalto venía camino de cabras… pero eso es otra historia, la próxima.

No cabe duda que en estas marchas respiras como un campeón… pasas por montes de eucaliptus que con su olor balsámico (al menos sus aceites lo son)… te parece que estas de nuevo en tu niñez, en la mia, claro, yo soy de pueblo y subía a veces con mi abuelo al monte y ademas de castaños había eucaliptos… ya ha llovido un poco desde entonces…

Claro, cuando empiezan las primeras cuestas… apelotonamiento, pero no hay problema, a medida que se va ascendiendo se forma un rosario ¿o debería decir calvario?, los menos rápidos, menos entrenados o más valientes, porque hay que ser valiente para meterse en una empresa de este tipo sin entrenamiento… empezamos a quedarnos rezagados… pero ojo, todos llegamos.
Vas por el monte y claro, en un momento dado llegas a un pueblo y la gente mayor que recibe pocas noticias del exterior, que bastante tienen con su día a día… se asoma a ver que es todo ese grupo de gente… “¡coño! si no es la fiesta del pueblo…”

Como decía, a casi un año vista de la marcha a Santo Toribio de Liébana voy a tratar de comentar lo que recuerdo de cada etapa, de esta, así a bote-pronto… que lo pasé mal, jejeje, si, mal, mal, mal…. menos mal que unas crucenas, Victoria y sus amigas, me pasaron un botellin de agua que sinó…, pero empecemos.
Como cada día y gracias a la presencia de un “deportista” madrileño, cuyo nombre no recuerdo, se empezaba con un calentamiento de las partes que se suponía que más iban a sufrir, y digo “se suponía” porque en ese dia sufrió hasta la respiración (la mia).

Los comienzos de etapa son bonitos, hablas con la gente, disfutas del fresco de la mañana, sacas fotos…. algunas de ellas las aprecias mas sentadito en casa… jejeje en esos momentos… tienes muchas cosas a las que “disparar”

Pues seguramente que nunca habría pasado por encima de ese puente de la autovía si no llega a ser por esta marcha… otra cosa que sumar a las experiencias… ibamos camino de La Acebosa, un pueblo del que había oído hablar pero … eso, hablar. Caminando te das cuenta de la belleza de nuestra región y os aseguro que si no llega a ser por cosas como esta…
Y nada mas dejar el pueblo… recuerdo que… empieza a tirar para arriba… imaginas que será un trocito… si, un trocito para empezar… pero la etapa se las traía… ya vereis…, aunque también hay que decir que a lo largo del camino encontramos gente con la que intercambiamos palabras, les dijimos en que “movida” estabamos metidos y ell@s nos dieron ánimos, bueno, a mi me dieron hasta agua… vamos, que si no …

Lo prometido es deuda, retomo un camino que como os dije se me quedó… ahí va…
Cuando las incremencias del tiempo fastidian… lo que esperas es llegar pronto, aligeras el paso y sudas mas con lo cual el chubasquero le mandarías a …. pero hay que seguir… y no salirse de la formación.
La foto de abajo es en “fila india” pasando el puente de San Vicente de la Barquera, final de etapa… los chubasqueros ya eran más numerosos, casi todos al final nos los tuvimos que poner…

Nuestra organización consciente de que hay que reponer fuerzas y cuidar al personal estuvo atenta a la terminación de la etapa y de la reconfortante y caliente ducha para darnos el avituallamiento y que pillasemos energías…
