La etapa de El Soplao fué una de las que peor se me dieron, vamos, que acabé roto…
Voy a descansar unos días por razones que os contaré cuando retorne al teclado, es un receso para ordenar ideas.
Pero antes os pongo una fábula que mi amiga Angie me pedía en su último comentario… pensé que era una fábula de Samaniego pero no, es de LA VIDA ES SUEÑO, de Calderón de la Barca, ahí os la pongo para que nos demos cuenta de que a veces, siempre, hay otros que están en peores circunstancias que nosotros…
La foto está sacada de internet pero la historia que os digo es esta…
Cuentan de un sabio que un día
[Fragmento de La vida es sueño]
Pedro Calderón de la Barca
Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Quejoso de mi fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
Piadoso me has respondido.
Pues, volviendo a mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tú alegrías,
las hubieras recogido.

27 Enero 2008 at 11:30 am
Gracias Situco, no conocía esta fábula, aunque alguna vez recuerdo haber visto una adaptación de La vida es sueño en una representación de teatro en la universidad. Y mira como todas las fábulas, nos deja una buena enseñanza, pues ciertísimo es, que, nuestras más profundas desgracias, pueden ser la miel de otros… es siempre bueno llevar en cuenta que no tenemos la “peor” de las suertes, todo depende claro, del cristal con que se mire…
Un abrazo y buen descanzo aclarador de ideas!!!
30 Enero 2008 at 1:34 pm
Ay. Prestome ‘escuchar’ la andanza de ‘El Soplao’y todo lo que conllevó para todos, en general, y para tí, muy especialmente.
Esa fábula es de las pocas que aún me sé del cole. ¡Y cuánta razón lleva! Siempre miramos hacia arriba, fijándonos en los que tienen más que nosotros; sin darnos cuenta de que si mirásemos un poquito para abajo, nos sentiríamos afortunados. Afortunadísimos.
Descansa y reordénate, collaciu. Creo que yo aún estoy en ello…, aunque de vez en cuando, asome un poco la patita por estos mundos. Ayer [re]leí una frase que me recordó a ti: “Como todo buen viajero, he visto más cosas de las que recuerdo y recuerdo más cosas de las que he visto.”
¡Hasta la vuelta! Un besucu =*)
PD.: Uf, ¡cómo me doy cuerda!